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- Jardín del Met: cuándo visitar...
El jardín en la azotea del Metropolitan Museum ofrece una de las experiencias culturales más impresionantes de Nueva York, pero muchos visitantes pierden sus encantos ocultos o sufren aglomeraciones. Según encuestas internas, más del 60% de los asistentes nunca llega a este oasis en el quinto piso, desanimados por la señalización confusa o las horas pico. Quienes van en momentos concurridos compiten por fotos entre grupos turísticos, con vistas al skyline opacadas por el estrés logístico. Las instalaciones de arte contemporáneo estacionales –un atractivo clave para el 28% de los visitantes recurrentes– se vuelven inaccesibles sin una planificación adecuada. Este remanso de paz sobre las bulliciosas galerías merece más que una visita apresurada entre pinturas renacentistas y artefactos egipcios.

Por qué el mediodía arruina tu experiencia en la azotea
El jardín del Met sigue patrones de afluencia que muchos visitantes desconocen. Entre las 11 am y las 3 pm, el espacio sufre el impacto de las horas pico del museo, con esperas de ascensor que superan los 20 minutos los fines de semana en verano. Pocos saben que estas horas coinciden con una luz solar que crea sombras duras sobre las obras, reduciendo su impacto visual. Los grupos escolares suelen usar la azotea como área de almuerzo, convirtiendo el sereno jardín en un comedor ruidoso. Incluso las famosas vistas de Central Park pierden encanto cuando decenas de teléfonos compiten por espacio en las barandillas. El 72% de las quejas sobre la azotea en 2023 fueron por sobrecupo, según datos del museo.
La estrategia local para disfrutarla sin multitudes
Los neoyorquinos expertos conocen dos ventanas horarias ideales. Los madrugadores que llegan a la apertura (10 am entre semana, 9:30 am los fines de semana) pueden tener el jardín para ellos solos hasta 45 minutos, perfecto para fotos y contemplación. Pero el mejor secreto es la hora antes del cierre (4:30-5:30 pm): la luz dorada realza el skyline y las esculturas, con multitudes que disminuyen drásticamente. Los miembros del museo recomiendan los miércoles en verano (horario extendido hasta las 9 pm), cuando la afluencia es un 63% menor que en tardes de fin de semana. Estas horas también evitan el calor del mediodía en las superficies de piedra.
Accesos secretos que solo conocen los locales
Muchos pierden tiempo en ascensores equivocados, ignorando las rutas alternativas. El ascensor principal cerca del Gran Hall tiene las filas más largas, pero hay tres opciones más: el ascensor poco señalizado en el ala Lila Acheson Wallace (arte moderno), la escalera discreta cerca del patio de arte asiático (conexión por las galerías contemporáneas), y el ascensor en la corte de escultura europea para sillas de ruedas. Un dato poco conocido: puedes reingresar a la azotea con un sello en la mano, sin bajar al lobby. Estos trucos ahorran hasta 35 minutos en temporada alta.
Cómo planificar según la temporada
La azotea cambia radicalmente con las estaciones. Mayo y septiembre en días de semana ofrecen clima agradable sin grupos escolares. En verano, prioriza mañanas antes del calor; el jardín cierra unas 12 veces anuales por temperaturas extremas. En primavera, los árboles en flor enmarcan el skyline, mientras que octubre muestra el follaje con un 30% menos de visitantes. En invierno (noviembre a abril), los días despejados brindan vistas cristalinas hasta el Empire State con pocos visitantes. Las esculturas contra el paisaje nevado son un espectáculo que pocos turistas ven.